
Mulligan
Mulligan

Con las 1132 personas que quedaron en la Tierra, Mulligan hace una fiesta épica en la Casa Blanca con el afán de superar a sus predecesores... y darle celos a Lucy.
¡Hay más mujeres que hombres! Para distraerlas y que no se percaten de su ventaja, LaMarr propone un concurso para que una mujer sea la imagen de una estampilla.
La primera dama Lucy se dedica a una nueva causa: «Sofocar la peste», un concierto benéfico para erradicar el olor a podrido que inunda la ciudad.
Si Simon y Lucy quieren que Mulligan firme una orden ejecutiva para apoyar la energía solar, tendrán que seguir el protocolo correcto: seducir al senador LaMarr.
En un esfuerzo por mejorar la transparencia en el Gobierno, el gabinete decide llevar a cabo una elección, pero rápidamente deviene en un reality show.
En Pascuas, al senador LaMarr le preocupa que la religión tradicional esté perdiendo terreno con el nuevo Gobierno. Hasta que conoce a Dave, un profeta apocalíptico.
Si el expresidente Brad Chadman sobrevivió a la invasión en un búnker secreto a prueba de alienígenas, ¿Mulligan decidirá jugársela por el equipo y renunciar a su poder?
Para convencer a Mulligan de hacer una redada en la bóveda de semillas de Maryland, Simon y Farrah le dicen que están buscando un legendario tesoro nacional.
Tras derrotar a un ejército alienígena y evitar la extinción de la humanidad, Mulligan, un tipo cualquiera, intenta ser el presidente de quienes sobrevivieron.
Para reconstruir la sociedad, Simon y Farrah le preguntan a Mulligan si pueden llevar adelante un censo. Pero se llevan por delante un detalle: los sentimientos.